Tipos
Existen diversos tipos de bocio:
- Bocio difuso: hay crecimiento
de la glándula, sin que existan tumoraciones
- Bocio nodular: hay presencia
de un nódulo
- Bocio multinodular: hay
presencia de varios nódulos
Causas
Existen muchas causas por las cuales se producen
los bocios. Algunas de ellas son:
1. Causas nutricionales:
la carencia de yodo en la alimentación produce crecimiento
de la glándula tiroides. Ese tipo de bocio es conocido
como bocio endémico. Afortunadamente, actualmente es
poco frecuente, y se produce básicamente en regiones
pobres del mundo, en donde la alimentación es deficiente.
En muchos países, las políticas de yodación
de la sal, han hecho que la carencia del yodo prácticamente
haya desaparecido, y con ello ya no se produzca ese tipo de
bocio.
2. Causas inmunológicas:
la enfermedad de Graves (bocio difuso hiperfuncionante), la
tiroiditis crónica, pueden producir bocio.
3. Causas inflamatorias:
la tiroiditis subaguda, proceso inflamatorio viral, puede
producir crecimiento brusco y doloroso de la glándula
tiroides.
4. Tumoraciones benignas:
quistes y nódulos benignos pueden aumentar el tamaño
de la glándula.
5. Cáncer tiroideo.
6. Otros.
Síntomas
Por lo general, la mayoría de los bocios
son pequeños e incluso pueden pasar desapercibidos.
Muchos de ellos son encontrados en la exploración física
por otros padecimientos o la exploración física
de rutina, o bien por ultrasonido en forma casual.
En otros casos, el crecimiento es mayor, y los
síntomas dependerán del tamaño, de la
ubicación del crecimiento dentro de la glándula
tiroides, y también de la enfermedad que está
provocando el bocio.
Así, algunos síntomas son meramente
cosméticos (la presencia de un nódulo visible
en ausencia de trastorno del funcionamiento tiroideo). En
otras ocasiones, el crecimiento puede ser mayor o puede darse
en forma que desplaza o comprime algunas estructuras del cuello,
como la tráquea o el esófago. La persona, en
esos casos, presenta molestias al deglutir o al respirar.
No obstante, esos síntomas son raros.
En el caso de enfermedad maligna de la glándula
tiroides, dependiendo del tipo de tumor y su estadío,
los síntomas varían. Puede no existir sintomatología,
o en casos de tumores sumamente malignos puede darse compresión
de estructuras del cuello, dificultad para respirar, para
tragar o incluso afonía.
Según la enfermedad de fondo, puede darse
dolor en la tiroides, puede haber datos de hipertiroidismo,
hipotiroidismo, etc.
Prevención
En el caso del bocio endémico,
el uso de sal yodada o comidas enriquecidas con yodo en la
dieta diaria ayuda a prevenir esta enfermedad.
Otras enfermedades tiroideas no
se pueden prevenir, pero sí ser detectadas a tiempo.
Por ello, es importante incluir la valoración clínica
de la glándula tiroides durante toda exploración
médica de rutina.
Tratamiento
El tratamiento depende de la enfermedad de fondo. En algunos
casos no se requiere más que observación, y
seguimiento, en otros casos se debe realizar estudios adicionales
como biopsia por aspiración con aguja fina o cirugía.
En otros casos puede utilizarse medicación.
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