| Definición
Los nódulos tiroideos son tumores que
se presentan en esa glándula. La gran mayoría
son benignos, pero un porcentaje pequeño pueden ser
malignos.
Los nódulos, desde el punto de vista
físico, pueden ser:
- Sólidos
- Quísticos (son líquidos)
- Mixtos (combinación de sólido y líquido)
Los nódulos son muy frecuentes: aproximadamente 10%
de la población (especialmente mujeres) los tienen.
De todos los nódulos, menos del 10% son malignos.
Síntomas
La mayoría de los nódulos son
asintomáticos. En otros casos, pueden dar sensación
de “estorbo” al tragar, y raramente son dolorosos.
Cuando son lo suficientemente grandes, pueden ser visibles,
y dar molestias de tipo estético. Raramente, algunos
nódulos son hiperfuncionantes, y pueden producir hipertiroidismo.
Diagnóstico
Muchos de los nódulos se detectan por casualidad:
ante un examen físico de rutina, o porque la persona
lo notó al verse al espejo o por comentarios de familiares,
conocidos o amigos quienes lo notaron.
Una vez detectados los nódulos, usualmente se procede
a evaluar el funcionamiento de la glándula (mediante
determinación de las hormonas tiroideas) y a caracterizar
los mismos mediante otras pruebas (determinación de
anticuerpos, ultrasonido de tiroides, gammagrafía,
y en algunos casos biopsia mediante aguja fina)
Tratamiento
El tratamiento de los nódulos tiroideos dependerá
de cada caso en específico. En algunos casos no requiere
ningún tipo de tratamiento y únicamente seguimiento.
En otros casos se requiere cirugía, en otros yodo radioactivo
y en otros medicación oral.
El médico debe tranquilizar a los pacientes, ya que
muchos de quienes tienen nódulos benignos, piensan
que deben operarse o que los nódulos pueden ser tratados
para “deshacerse”. En la mayor parte de los nódulos
benignos, éstos no desaparecen ni se “deshacen”.
Al ser lesiones benignas no requieren mayor tratamiento más
que observación.
|